22 abril 2014 – 122 Aniversario de Santa Rosa. Muestra fotográfica Colección Enriqueta Schmidt

Con motivo de un nuevo aniversario de nuestra ciudad, el Archivo Histórico Municipal “Hilda Paris”, la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) y la Fototeca Bernardo Graff del Archivo Histórico Provincial “Prof. Fernando E. Aráoz” presentan la muestra fotográfica “Tras las huellas del relato fotográfico de los “Primeros Pasos” de Santa Rosa”. Aportes para la conservación del patrimonio cultural pampeano. La propuesta consiste en una Selección de fotografías y documentos pertenecientes a la Colección Fotográfica “Enriqueta Schmidt”, que fuera rescatada y puesta en valor mediante la realización del Proyecto de Extensión Universitaria realizado por la UNLPam en 2006 – 2008.

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Las primeras décadas de nuestro pasado, personajes, lugares, acontecimientos sociales, vida cotidiana y costumbres podrán apreciarse en el hall de la Municipalidad de Santa Rosa, a partir de las 10 hs. del día 22 abril hasta el 2 de mayo de 2014.

El ojo de los aficionados en La Pampa pionera

Los aficionados es el tercer artículo de una profunda investigación realizada sobre la fotografía en la Capital de La Pampa.  Recordamos a nuestros amigos y usuarios que desde abril de 2012 estamos publicando este estudio en el suplemento cultural “Caldenia” del Diario “La Arena”. 

Los aficionados tuvieron, desde muy temprano, una importante participación en el registro fotográfico de La Pampa.

A principios del 1900 las técnicas fotográficas se habían simplificado de tal manera que convertirse en fotógrafo ya no exigía aprendizajes prolongados, solo bastaba disponer del capital como para afrontar los costos del equipamiento, algún maestro en el mejor de los casos y una manera cuidadosa de proceder.

También abundaban manuales con fórmulas y recomendaciones para los preparados químicos a base de drogas fáciles de adquirir en cualquier botica.

Hubo una importante cantidad de aficionados que nunca tuvieron la intención de ingresar al campo profesional.  Ligaban la práctica de una técnica novedosa de reproducción de imágenes con una conducta social.

Las buenas cámaras eran, en ese momento, alta tecnología,  poseerlas no estaba al alcance económico de cualquiera, y esto no fue exclusivo de la región geográfica que nos  interesa.

Viendo las imágenes conseguidas por los miembros de la Sociedad Argentina de Fotografía, fundada en Buenos Aires a fines del siglo XIX, puede apreciarse qué alto nivel técnico manejaban por entonces los amateurs. En muchos casos, la impecabilidad y precisión de ésas fotografías estaban por encima de los resultados logrados por profesionales.

Pero volviendo a La Pampa, tenemos sobradas referencias sobre la existencia de aficionados, aunque lamentablemente no podamos conocer el nombre de todos ellos ni identificar claramente sus autorías.

Habitualmente, eran jóvenes provenientes de  familias acomodadas y, a veces, agregaban sus nombres manuscritos en  el reverso de las fotografías.

El fotógrafo amateur no siempre estaba interesado por los engorrosos procedimientos de laboratorio posteriores a la toma y algunos recurrían a casas especializadas para que completen el trabajo. Aunque, en su mayoría, preferían realizar ellos mismos el proceso porque en eso consistía, precisamente, el placer del practicante.

El aficionado, que a diferencia del profesional obligado a intervenir la escena y quitarle todo rasgo de informalidad, no sentía la presión de contentar a ningún cliente y solía hacer sus tomas dentro de una atmósfera más distendida y “realista”.

Otros aficionados vieron a los profesionales como un espejo en el que reflejarse y tuvieron en cuenta la posibilidad de abandonar el amateurismo para convertir la fotografía en su medio de vida.

1904 

Éste año parece ser efervescente. Los aficionados se extienden y nace un emprendimiento comercial dispuesto a satisfacer la demanda.

Luis Badía, farmacéutico, anexa la sección “óptica y fotografía”, evidentemente, debido a la aparición de un nuevo mercado.

Su joven y emprendedor empleado, que ya se había mostrado públicamente como aficionado, pasa a ocuparse de ése nuevo rubro que sumaba la farmacia Santa Rosa.

Pedro Monmany, sobre el que nos extenderemos en próximas entregas, hasta entonces dependiente de farmacia y aficionado a la fotografía, toma a su cargo la atención de los amateurs no solo en la venta de insumos, también en el procesado de negativos y pruebas.

Farmacia Santa Rosa, Sección Fotografía y óptica. Surtido completo en aparatos y toda clase de útiles y materiales fotográficos a precio de catálogo en Buenos Aires. Exposición y venta de vistas y tarjetas postales del territorio. Laboratorio fotográfico modelo a disposición de los aficionados. La casa se encarga de revelar placas y hacer toda clase de obras, reproducciones, ampliaciones, etc. Completo surtido en lentes y anteojos de toda clase para corregir cualquier defecto de la vista a precio de catálogo en Buenos Aires. Frente a la plaza, al lado de la iglesia.

(Aviso publicitario. Diario La Capital 22 de Octubre de 1904)

Este detalle no puede ser pasado por alto ya que demuestra que si un comerciante está dispuesto a invertir en ése ramo, es porque el mercado existía.

Ya un año antes de que la farmacia se dispusiera a prestar el servicio, el mismo diario se encarga de mencionar la existencia de varios aficionados que consiguen tomas de una calidad aceptable. Probablemente para 1904 el número de practicantes haya aumentado.

Dos fotografías existen actualmente en esta población, aparte de cinco o seis aficionados que sacan pruebas bastantes buenas. (…)

(Columna Diversas, diario La Capital 2 de mayo de 1903)

Alejandro Cortina, hijo del por entonces comandante de las milicias locales, es uno de esos amateurs que asiduamente envían fotografías al diario.

Una de ellas, quizá la más conocida, sea la que muestra el frente del edificio de la Comandancia y en la que pueden verse a varios miembros de la misma familia. Esta misma fotografía le fue dedicada de puño y letra por su autor al director del diario La Capital, el Sr. Fons Artigas. También es una de las imágenes usadas para ilustrar “La Solicitud”, publicación destinada a presentar ante autoridades nacionales pidiendo, en 1902, la formalización de Santa Rosa como capital provincial.

Pero no solo el joven Cortina, tal como lo menciona el diario, era el único.

Por esos mismos años también encontramos a Pedro Monmany;  Juanita Capdeville, hija de Alphonse, que tomaba y enviaba fotografías desde la estancia de su padre; Antonio Alonso; Eduardo Leppine y, según algunas crónicas periodísticas que lo permiten especular, hasta el cura párroco Estanislao Cinalewsky pudo haber sido otro practicante.

Es muy probable que muchas fotografías históricas que habitan las colecciones de la Fototeca hayan sido realizadas por esos aficionados, especialmente aquellas que muestran ciertos detalles que un profesional no hubiese descuidado, porque de eso dependía su prestigio y su negocio.

Es de esperar que con el paso del tiempo aparezcan más fotografías en colecciones particulares que permitan identificar autorías, eso ayudaría a completar el rompecabezas que intentamos armar, porque después de todo, de eso se trata éste trabajo.

Por Jimmy Rodríguez

Investigación: Guillermo López Castro y Jimmy Rodríguez

 

Iglesia de la Colonia San José

Situada en la Sección II, Fracción B, Lote 11, de la Colonia San José en el Departamento Quemú Quemú, la Iglesia fue declarada Monumento Histórico Provincial el 12 de agosto de 1983 según el decreto Nº 1192, durante la gestión del gobernador de facto Eduardo Fraire.
Es un antiguo edificio construido entre el 31 de octubre de 1926 y el 8 de mayo de 1927. Desde lo arquitectónico, se destaca por su estilo neoclásico alemán,su torre de 23 metros y por la nave central realizada en mármol de Carrara. Por otra parte, su valor patrimonial reside en haber sido el centro de atracción e irradiación cultural más importante del norte pampeano, y por ser la expresión tanto de la fe como de la cultura de una de las colectividades que a principios del siglo XX se instalaron en suelo pampeano.
San José -fundada el 19 de julio de 1910- nació como una colonia poblada en su gran mayoría por los denominados “alemanes del Volga”. Provenientes algunos directamente de Europa y otros de asentamientos localizados en Buenos Aires, un núcleo fundador se instaló en la zona conformando una pequeña comunidad que hizo girar su vida en torno a la religión dotando de un particular estilo de vida al lugar.
En el templo se daban clases especiales de catecismo, doctrina, música y canto. Fue, además centro de enseñanza primaria, aún después de que asumiera ese rol el Estado. Obispos y sacerdotes, incluso procedentes de Europa, visitaron la colonia por su dinamismo cultural y espiritual. Actualmente viven allí algo más de cincuenta habitantes. No obstante, conoció su época de mayor actividad entre los años 1936 y 1954, llegando a contar entre sus miembros a más de 500 personas.
La industrialización y atracción de las grandes ciudades durante el primer peronismo, desviaron la atención de este polo de intensa vida social, cultural y religiosa. La cercanía de Colonia Barón a sólo 5 kilómetros más la llegada del tren a dicha localidad, fue minando la actividad comercial y productiva. El centro cultural se trasladó a Colonia Barón y San José quedó en la penumbra.
La historia del templo se remonta hacia 1912 cuando existía en la colonia una capilla de reducido tamaño para la congregación de los fieles que asistían periódicamente a los cultos. A partir de la gestión de los mismos colonos, se obtuvo el permiso del Padre Inspector Valentín Bonetti para la construcción de un nuevo templo de mayores dimensiones. En forma conjunta los pobladores comenzaron con las tareas destinadas a la erección de edificio. Los ladrillos fueron elaborados en terrenos de un vecino fundador, el señor Jacobo Kitsner, mientras que otros vecinos como Luis Ropel y Francisco Reinhard recorrían el sur recolectando fondos para completar la obra. A su vez, cada familia esperaba su turno para acarrear ladrillos hasta el templo en construcción.
El 31 de octubre de 1926 fue bendecida y colocada la piedra fundamental. En dicha ceremonia estuvieron presentes el entonces gobernador del Territorio Ignacio Laza, además de algunas autoridades eclesiásticas y numerosos fieles.
Finalmente, la inauguración del templo se efectuó el 8 de mayo de 1927. Durante más de 70 años, la atención y cuidado del edificio estuvo a cargo de la familia Metner, una de las pocas que habita la colonia. El transcurso del tiempo y la falta de recursos, entre otros factores, contribuyeron seriamente al deterioro del inmueble. No obstante, hacia finales del año 1998 por la misma gestión de los pobladores de la colonia ante el gobierno provincial, se logró el inicio de los trabajos destinados a la restauración del templo. En la actualidad, la iglesia continúa siendo visitada por la comunidad local.

Bibliografía y documentos
ALVAREZ, José H. (1999), Los pueblos de la Pampa, Subsecretaría de Medios de Comunicación, Santa Rosa.AA.VV. (1943), Colonia San José 1910-1943, Imp. Weigandt, Colonia Barón.
Boletín Oficial de la Provincia de La Pampa, Año XXX, Nº 1497, 28-08-1983, Santa Rosa, p. 966.
Decreto del Poder Ejecutivo de la Provincia de La Pampa Nº 1192,12-08-1983,
Santa Rosa.CHAVEZ DE FESTA, Elva (1990), La colonización agrícola en La Pampa, FEP,
Santa Rosa.GUINDER, Alejandro (1999), Del Volga a La Pampa, PubliVision, Santa Rosa.
Monumento Histórico desde 1983. Preocupa el deterioro del Templo de Colonia San José, La Arena, 6-08-1996, Santa Rosa, p. 20.
Colonia San José. Esperan fondos para restaurar la iglesia, La Arena, 30-11-1997,Santa Rosa, p. 21.
Templo, casa y salón parroquiales. Restauran edificios en Colonia San José, La Arena, 8-01-1999, Santa Rosa, p. 31.PEREZ, Elpidio Oscar (1988), Colonia Barón, Serie: Los Pueblos Nº 2, Editorial
Biblioteca Pampeana, Fundación Chadileuvú, Santa Rosa.SARRAMONE, Alberto (1997), Los abuelos Alemanes del Volga, Editorial Biblos Azul, Buenos Aires.VALLA, Celso J. (1978), Los alemanes del Volga y los Salesianos en la Pampa,
División Gráfica Profesional, Buenos Aires.Fuente: Ministerio de Cultura y Educación – Gobierno de La Pampa
http://www.lapampa.edu.ar:4040/sitio/index.php/comunidad/invsetigaciones-culturales/patrimonio-cultural/3562-iglesia-colonia-san-jose.html

“¡Hay que guardar todo! Domingo “Poroto” (H) Filippin (*)

El 9 de marzo de 2010 tuvimos el privilegio de ser atendidos por Domingo “Poroto” Filippini (H), uno de los más emblemáticos fotógrafos de La Pampa y autor junto a su padre de las históricas fotografías de las cenizas volcánicas de 1932.
 

Acompañados por su hija Estela Filippini, mantuvimos una grata conversación en la que le hicimos entrega de copias de calidad museológica, obtenidas a partir de negativos originales de la colección Filippini, donada en 2008 a la Fototeca Bernardo Graff, del Archivo Histórico Provincial de La Pampa.  Durante el encuentro, “Poroto” desplegó gran parte de sus conocimientos, dando detalles precisos de momentos y técnicas fotográficas utilizadas para la realización de algunas de las fotografías que se le mostraron.
El acceso a “Poroto“ y de su mano a la historia de 85años de fotografía emociona. Pero también despierta admiración y mucha gratitud hacia una generación de fotógrafos, que cómo él, han dejado una profunda huella que anula el olvido. Durante la charla, sus palabras y gestos afables,  nos devolvían imágenes, nos confirmaban nexos, referencias, nos brindaban certeza sobre mucha de las fotografías que estaban en ese momento siendo motivo de estudio. La publicación de esta nota, es ante todo, nuestra  demostración de afecto y agradecimiento para con él y toda su familia. 

Acerca del archivo fotográfico de los Filippini 

Cuando cotidianamente atravesamos distintas épocas, trabajando en la colección, tanto su padre y maestro, Domingo Mauricio Filippini como “Poroto”,  reviven y nos enseñan un orden, un método, una sistematización constante de imágenes celosamente organizadas en su contexto original de creación. Casi podría decirse que fueron absolutamente conscientes del valor documental de su producción y que también llegaría a sobrevivirlos. Nada parece haberse escapado de los objetivos de los Filippini. Sucesos sociales, climatológicos, deportivos y políticos, relevamientos de edificios y casas,  la vida familiar, las escenas urbanas y cotidianas, el comercio y la industria, la fotografía de estudio, el cine y las producciones documentales, componen la luminosa y profunda herencia dejada por ellos.
Pero estas consideraciones no serían justas sino se reconociera también a la totalidad de la familia Filippini, que supo conservar y asegurar para la posteridad este invaluable archivo fotográfico, sin dudas el más importante de La Pampa y  uno de los más trascendentes de Argentina.

(*) Cuando se  le explicaron y mostraron los trabajos de recuperación del archivo Filipppini,  “Poroto” se conmovió y dsparó una afirmación inolvidable para nosotros: “‘¡Muy bien…hay que guardar todo!..”.

Guillermo López Castro  – Jimmy Rodríguez

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Colección Enriqueta Schmidt (Galería fotográfica)

Galería fotográfica de alta resolución.

La galería está integrada  por 71 fotografías de alta resolución, acompañadas por un breve epígrafe en el modo previo de la imagen. Para ampliar los datos que las documentan, deberán acceder a la sección Catálogos y descargar el correspondiente a la Colección Enriqueta Schmidt. En cuanto a Las fotografías de esta galería, pueden descargarse mediante la sencilla operación “guardar imagen como”. Con esta iniciativa, estamos brindando a los usuarios la posiblidad de contar con fotografías de alta definición que les permitirán obtener impresiones de calidad fotográfica. De esta manera, la comunidad de investigadores y de usuarios en general, podrán reunirse con toda la información desde la comodidad de su hogar o instituciones de trabajo.

CONDICIONES DE USO

Prohibida la utilización comercial. De uso libre y gratuito. Mención de créditos: en cualquier medio y soporte de comunicación, deben mencionarse los créditos del fotógrafo y/o  productor de las fotografías (cuando los hubiere) y de la institución que custodia y conserva el patrimonio documental.

SUGERENCIAS

Con el fin de conocer y evaluar los alcances históricos de la colección Enriqueta Schmidt, posibilitar controles estadísticos y difundir a los investigadores y sus investigaciones, proponemos a la comunidad de usuarios nos comuniquen los fines de utilización del material documental, como así también de los productos obtenidos que resulten del uso total o parcial de la Colección Enriqueta Schmidt.

FOTOTECA BERNARDO GRAFF

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Schmidt, Enriqueta (Biografía)

Nació en Mercedes, San Luis, el 3 de noviembre de 1873. Hija de María Cabral y Juan Melchor Schmidt. Su padre, católico y de origen suizo alemán,  ex teniente segundo de la legión Suiza – Británica, llegó a Argentina alrededor del año 1864.

Enriqueta Schmidt cursó sus estudios primarios hasta tercer grado en la ciudad de Río Cuarto, Córdoba y completó el ciclo en su ciudad natal, Mercedes, San Luis. Continuó sus estudios secundarios en la Escuela Normal de La Plata hasta que los interrumpe cuando su madre decide radicarse en lo que luego sería Santa Rosa de Toay, cuando contaba con 16 años de edad.

Con su formación académica inconclusa pero con fuertes inquietudes personales y vínculos laborales de su familia con Tomás Mason, funda en Santa Rosa de Toay la primera escuela de niñas y varones, luego Escuela Superior de Niñas Nº 2 “Remedios Escalada de San Martín” de la que fue directora y docente entre 1893 y 1909. Culmina su actividad como educadora en Santa Rosa en la Escuela Nº 38, nuevo establecimiento educativo, donde se desempeñó como directora por espacio de catorce años.

Desarrolló sus actividades educativas como autodidacta, recibiendo libros y folletos enviados por sus ex compañeras de La Plata y planes de clases y material escolar que su hermana Amelia Schmidt de Bonnet (maestra), le remitía desde la Capital Argentina. También recibió instrucción de profesores particulares en Santa Rosa, como el aprendizaje del idioma francés a cargo de la maestra Roux y del italiano por el boticario Pedro Médici.

En 1942 regresa a Santa Rosa con motivo de la conmemoración del 50 aniversario de la ciudad, oportunidad en la que ofrece una conferencia que sirve de presentación del relato fotográfico titulado “Primeros Pasos de Santa Rosa”.  Se hipotetiza que dicha narración fue utilizada para ilustrar este evento y para confeccionar los dos álbumes fotográficos que posteriormente obsequiara a la Escuela Nº 2.

A pedido de la Universidad Nacional de La Pampa, la Escuela Nº 2 de Santa Rosa, el Departamento de Investigaciones Culturales y la Asociación Pampeana de Conservación del Patrimonio Cultural, la “Colección fotográfica y documental de Enriqueta Schmidt” es declarada Patrimonio Cultural de La Pampa en el marco de Ley Nº 2083 bajo el número de registro 30, con fecha 31 de marzo de 2011.

Falleció en La Plata en el año 1957.

Producción de textos y fotografía: Fototeca Bernardo Graff

Fuentes:

Proyecto Tras las Huellas del Relato Fotográfico de los “Primero Pasos de Santa Rosa”. Aportes para la conservación del Patrimonio Cultural Pampeano.  Proyectos de Extensión Universitaria (PEU) dela Universidad Nacional de La Pampa. Resolución 229-05 Consejo Superior- UNLPam (2006-2008).

Calles de la Ciudad de Santa Rosa. Sistema de Información Ciudadana. Municipalidad de Santa Rosa, La Pampa. 1998/2007 Sigue leyendo