Colección Juan Fernández Acevedo

Galería

Esta galería contiene 42 fotos

Compartimos con ustedes 42 fotografías que fueran del archivo familiar del Sr. Juan Fernández Acevedo, docente y escribano pampeano quién nació en General Acha y cursó sus estudios en Santa Rosa. Juan, fue hermano de Pedro Fernández Acevedo, fundador del … Sigue leyendo

Un volcán llamado Pedro Monmany (I parte)

Justo cuando comenzaba el siglo XX, llega a La Pampa un joven catalán que introducirá en el ámbito local un concepto absolutamente modernista de la fotografía. Hombre de aventuras, espíritu inquieto y personalidad desbordante, llevará una vida tan intensa como breve.

Nacido en Rubí, cerca de Barcelona en 1881, llega a Buenos Aires con sus padres y hermanos. Un típico conventillo de la calle San Juan, donde se hacinan inmigrantes de distintas lenguas, albergará a la familia de recién llegados.
Apenas mayor de edad, el inquieto Pedro Monmany abandona Buenos Aires y se encamina hacia las promesas de fortuna del promocionado nuevo territorio. Santa Rosa ya ostentaba el título de capital provisoria y, como sede del gobierno, se perfilaba como la mejor opción para quienes quisieran probar suerte tierra adentro.

A mediados de 1901, el joven Pedro llega y comienza a trabajar como dependiente en la farmacia Santa Rosa, del farmacéutico diplomado Luis Badía, tan catalán, practicante católico y de Rubí como los Monmany. Es muy probable que las familias se conocieran previamente y por eso el joven decidiera venir sobre el ofrecimiento de un empleo seguro. No tardará en sentirse atraído por la fotografía y en aprovechar las facilidades que ofrece una farmacia, por ese entonces equipadas como laboratorios químicos y con abundante stock de productos, para comenzar como aficionado.

En 1902, el diario La Capital acusa recibo de las fotos enviadas por Monmany a la redacción y lo mencionan por primera vez.
“Álbum fotográfico. Acusamos recibo de las siguientes fotografías cuyo regalo agradecemos. Estación General Lagos en el momento de entrar el tren que condujo al Gobernador Dr. Diego González., Chalet de Tomás Mason y jardín de su frente, tomado en perspectiva. Ambas vistas son instantáneas y muy ricas en detalles, tomadas por el joven Sr. Monmany.” (La Capital, edición del 18 de octubre de 1902).

Es de suponer que sus intentos como practicante venían desarrollándose desde un tiempo anterior y que obsequió las fotografías cuando ya había alcanzado una calidad aceptable.
Los obsequios de Monmany al diario (que no podía publicar fotografías pero en cambio las describía, tanto de jóvenes aficionados como de reconocidos profesionales) continuaron con frecuencia durante ése año y los subsiguientes.
La vida del fotógrafo dará un vuelco trascendental en 1904 cuando se casa con Teresa Badía, hija de su empleador y se hace cargo de un nuevo rubro en la farmacia, la sección “óptica y fotografía”, que no era otra cosa que un servicio de laboratorio para aficionados y la venta de insumos.
Éste año lo dedicará de lleno a la preparación de su lanzamiento como fotógrafo y comienza a realizar una extensa serie de postales sobre la ciudad, a frecuentar –y fotografiar- reuniones sociales favorecido por su vinculación familiar con los Badía, a viajar, con el mismo propósito, por los pueblos y visitar los establecimientos rurales más importantes del momento.

En mayo de 1905 aparece en La Capital el primer anuncio publicitario de Pedro Monmany que ya lo posiciona como profesional y que se mantendrá constante durante todo el año:

“Tarjetas postales ilustradas con vistas de localidades y parajes de La Pampa. Hay un surtido variadísimo y permanente en la sección Fotografía de la Farmacia Santa Rosa. Pedidos y encargos. P. Monmany”.

También en éste período consolidará su relación social y comercial con los sectores vinculados al poder político, religioso y educativo, fotografías que se encargaba de hacer llegar al diario y que éste describía detalladamente. Aun existen una buena cantidad de originales de su autoría dedicados a temas escolares y muchas de esas imágenes fueron utilizadas por la primer docente de Santa Rosa para ilustrar el relato histórico presentado en 1942 y que hoy conocemos como “colección Enriqueta Schmidt”.

Pero Monmany es un volcán en permanente erupción que no se contenta con nada y siempre va por más. Mientras se consolidaba como fotógrafo, abre, en sociedad con su hermano Ramón, recientemente arribado a Santa Rosa, el “Gran Bazar del Siglo”, que era peluquería, perfumería y venta de artículos para hombres. También allí colocará un escaparate, abundantemente publicitado en el diario, para comercializar su producción de postales. Se mantendrá alejado del comercio, que solo será atendido por su hermano mientras él se dedica cada vez más a la producción fotográfica.
Su relación de amistad con directivos y empleados del diario La Capital le permitió tomar contacto con el equipo periodístico de la revista Caras y Caretas cuando visitaron La Pampa en 1907. E. Holmberg, jefe de redacción, y el fotógrafo holandés Albert Voijtech prolongaron su estadía por algo más de una semana para concretar entrevistas y recorrer distintos puntos de la provincia.
Mientras, mantenían su base de operaciones en la redacción del diario local. Monmany, tan inquieto como atento, entendió de inmediato que ése era otro campo de la fotografía que valía la pena transitar y al poco tiempo se lanza de lleno para convertirse, a fines de 1907, en el primer reportero gráfico de La Pampa. Pero esto lo vamos a desarrollar en la próxima entrega.

Texto: Jimmy Rodríguez
Investigación: Guillermo López Castro y Jimmy Rodríguez
Fototeca Bernardo Graff /AHP

 

Colección Bernardo Graff – Pampa Central (1892 – 1907)

La Pasión según Bernardo Graff

Bernardo Graff, alemán nacido en 1858 en la pequeña localidad de Spremberg, Brandenburgo, muy cerca del límite con la Sajonia, deja atrás un paisaje bucólico de bosques y ríos para lanzarse a la región más nueva del mundo nuevo.
No hay certeza en la fecha  de llegada al país ni cómo recaló en La Pampa, pero en 1884, a solo dos años de la fundación, la Oficina de Tierras y Colonias le otorga la concesión de un lote en General Acha. Se lo inscribe como “carpintero”, oficio bíblico por excelencia.
El 22 de mayo de 1891, en la misma localidad y con 33 años, se casa con Alejandra Chavero, de 19, nacida en Pergamino, provincia de Buenos Aires, hija de un hacendado y radicada en Maracó Chico (valle de General Acha).
El Censo de 1895 lo encuentra en Victorica y ya registrado como fotógrafo, aunque hay sobradas evidencias que con anterioridad a esa fecha ya ejercía como profesional de la imagen en varias localidades.
Quizá un buen ejemplo sea la fotografía considerada fundacional de Santa Rosa, conocida como “primeros pobladores”, en la que aparece León Safontás y otros pioneros, tomada por él en 1894. Durante ése mismo viaje, realiza el retrato a Enrique Valerga, primer comisario del pueblo, representado de una manera admirable, al modo que los grandes retratistas lograrían desarrollar como estilo tiempo después.
Itineró por las poblaciones más importantes de ése momento. Las partidas de nacimiento de su numerosa prole, en Gral. Acha; Victorica; Toay y Santa Rosa, muestran a una familia en permanente movilidad, en marcha y contra marcha.
Pasarán unos años para que el diario La Capital, aún editado en General Acha, lo reconozca profesionalmente en sus páginas.

Nuevo fotógrafo. “Nos remite dos buenas fotografías de la plaza de Victorica el fotógrafo Bernardo Graff y nos avisa que en breve se hallará en esta Capital (General Acha) con los elementos perfeccionados que ha adquirido. (Diario La Capital 1 de enero de 1899)

Los pocos habitantes de los escasos centros urbanos del momento hacían que la rentabilidad de la fotografía solo fuera posible itinerando de pueblo en pueblo. Por eso al año siguiente es posible encontrarlo radicado en Toay.
El mismo diario, ya establecido en Santa Rosa, hace mención a cada obsequio de fotografías que Graff le acercaba. En una de esas crónicas se lo califica como fotógrafo cuyos trabajos son cada día más perfectos”.

De Toay a Berlín y vuelta a Santa Rosa

En 1901 anuncia (edición del 25 de agosto, diario La Capital) que viajará a Alemania a comprar nuevo equipamiento, que lo hará con su hijo mayor, Alejandro, al que dejará en aquel país por algún tiempo.
Al año siguiente, en la edición del 27 de diciembre de 1902, La Capital anuncia la apertura en breve de su local comercial en Santa Rosa “con todos los adelantos técnicos recién traídos de Alemania”.
1903 lo encuentra establecido “al lado lo de Felipe Di Liscia”, que algunos investigadores ubican a mitad de cuadra en Avellaneda entre Quintana y Sarmiento.
A diferencia de otros fotógrafos, Graff no hace una campaña publicitaria y publica un solo aviso. Quizá por ser un viejo conocido del vecindario pampeano no necesitaba, como los demás itinerantes, tanta difusión.
Por las características del anuncio en el diario y por la importante inversión tecnológica que acababa de realizar Graff en Berlín, probablemente barajó la posibilidad de una radicación permanente. Ahora las condiciones demográficas y económicas del lugar eran más propicias que los años anteriores.
Para esa fecha Santa Rosa ya se había consolidado como capital del territorio y había incrementado notablemente su población, lo que la convertía en una plaza interesante para el negocio de la fotografía.
Pero eso no ocurrió y al poco tiempo abandona la ciudad para seguir alternando entre las tres localidades más antiguas.
Algunos documentos dan cuenta de una vida no exenta de acontecimientos trágicos. De los once hijos que tuvo, cinco fallecieron a temprana edad. Si bien a principios del siglo XX la mortalidad infantil era muy alta, la muerte de tal cantidad de niños en un solo núcleo familiar aparece como infrecuente.
En 1909 y a dos meses y medio de dar a luz su décimo primer hijo,  muere la esposa y es sepultada en el cementerio de General Acha. Tenía 37 años. Pasarían apenas cuatro meses para que el niño también falleciera.
Las últimas referencias encontradas lo ubican en 1915 en Macachín cuando su hija Francisca, de 18 años, contrae enlace con el Sr. Gustav Hamilton, un conde sueco caído en desgracia y radicado en Winifreda.
Aquí se pierde el rastro de éste fotógrafo y no se ha podido establecer si termina sus días en Macachín o si su inquieta personalidad lo llevó por otros poblados.
Bernardo Graff cruzó infinidad de veces por los caminos casi inexistentes que unían los pocos centros poblados de una Pampa nueva, cuando el ferrocarril todavía era una expresión de deseo, cuando a cada paso era posible encontrar un génesis de algo.
Se reinventó a si mismo. El carpintero hijo de una familia de comerciantes vinculados al negocio forestal, criado en un valle verde, rodeado de pinos y caseríos ordenados como manda la tradición germana, dio lugar a este fotógrafo que registró un páramo lo suficientemente opuesto y exótico respecto a su Spremberg natal.
Su radio de acción estaba circunscrito a la pampa desértica, la del médano, la del monte. No hay ningún indicio de que alguna vez, en sus itinerancias, haya recalado por los poblados del fértil noreste provincial, ricos y más habitados.
Cultivó un perfil bajo, llevó una vida austera y educó a su numerosa familia en la fe luterana, ningún registro parroquial católico de La Pampa guarda el nombre de sus hijos. Tampoco fue un ciudadano desentendido de compromisos cívicos y, junto al docente Félix Romero y otros vecinos de Victorica, fundan en 1905 la primera biblioteca popular de La Pampa.
Y de la luz construyó su oficio.

Texto: Jimmy Rodríguez
Investigación: Guillermo López Castro y Jimmy Rodríguez / Fototeca Bernardo Graff
Aportes: Rubén Gómez Luna / José Carlos Depetris / Ewaldo Beckman

Publicaciones relacionadas:

Graff Internacional (proyecto “Preservación de imágenes y sistemas de información, acceso e investigación”  realizado por el Instituto Mora y el CONACYT de México – 2009 – 2012).

Fotógrafos alemanes en Latinoamérica

Colección Familiar Héctor Perrin Domecq

Se trata de una magnífica colección particular que contiene retratos familiares de pioneros de La Pampa, actividades rurales y vistas de lugares en momentos fundacionales de la  zona de Lihuel Calel, Colonia 25 de Mayo, Uriburu, Quehué, Toay  y Santa Rosa. Próximamente iremos incorporando más fotografías y una biografía familiar que se encuentra elaborando el Sr. Héctor Oscar Perrin.

Publicaciones relacionadas: Capilla y Estancia Santa María de Lihuel Calel

DATOS DE LA COLECCIÓN HÉCTOR PERRIN

PROCEDENCIA: Archivo familiar del Sr. Héctor Oscar Perrin (Santa Rosa – La Pampa – Argentina)
ALCANCES Y CONTENIDOS: Retratos familiares de pioneros de La Pampa, actividades rurales y vistas de lugares en momentos fundacionales de la  zona de Uriburu, Quehué, Toay  y Santa Rosa.  (Fechas extremas: 1895 – 1920)
SOPORTE: en la Fototeca Bernardo Graff  Digital.  Archivo familiar: orginales de época.
HISTORIA ARCHIVISTICA: El Sr. Perrin establece contacto con la Fototeca Bernardo Graff a través de nuestra página en la red social Facebook y remite las fotografías digitalizadas en alta resolución vía email, acompañadas de sus respectivas referencias. Abril de 2012.

Producción de contenidos: Guillermo López Castro.

Llegada del gobernador José Luro a La Pampa, año 1900

Compartimos con ustedes, esta publicación periodística de la revista Caras y Caretas, publicada en el año 1900,  sobre la llegada del gobernador José Luro a La Pampa. El artículo es producto de un relevamiento realizado  por  el genealogista e investigador,  Ing. Rubén Gómez Luna y para facilitar su lectura y difusión, ofrecemos la transcripción completa de la nota.

Caras y caretas – 27 de enero de 1900 –

“De La Pampa Central

La llegada del nuevo gobernador

 El recibimiento hecho al Dr. José Luro, nuevo gobernador de la Pampa Central, los trabajos seguidos en Buenos Aires por una comisión de vecinos de General Acha, trabajos encaminados a que se conservase dicho punto como residencia del gobernador del territorio, y el arresto del General Pico,  antecesor del Sr. Luro en el cargo que éste desempeña hoy,  han hecho fijar las miradas de todos en esas lejanas regiones, que progresan con pasmosa rapidez.

Un antiguo fortín, destinado a detener las invasiones de las hordas salvajes, dio origen a General Acha, capital de la gobernación. Cuenta con seis mil habitantes, y tiene en la explotación agrícola su principal fuente de riqueza; en la actualidad se hallan allí destinadas 2.500 hectáreas al cultivo de la alfalfa y 500 al del trigo. El movimiento comercial fluctúa  entre dos y medio y tres millones de pesos, cantidad por que giran en conjunto sus ciento veinte casas de negocios. Entre los edificios públicos pueden contarse la iglesia, la dos escuelas, el colegio de los padres salesianos, el banco y la municipalidad. La casa de gobierno y la cárcel se hallan en construcción todavía..

Santa Rosa de Toay, pueblo que en corto espacio de tiempo ha progresado de manera notable, fue fundando por el señor Tomás Mason, en terrenos de su propiedad. Nacido ayer este nuevo centro de población, es hoy punto de residencia de 12.000 habitantes; su comercio gira por valor  de un millón y medio de pesos anuales, y en el año 1899 poseía  10.000 hectáreas sembradas de trigo, 50.000 de maíz y 40.000 de alfalfa. Santa Rosa de Toay contiene en su recinto dos colegios, en los que pueden  recibir educación 200 alumnos; iglesia, casa municipal, registro civil,, juzgados, hospital y otros diversos edificios públicos. La Sociedad Rural se halla instalada en un pabellón 30 metros por 18,  con entrepisos para granos  y un área de 10 mil metros, destinado al ganado lanar.

Toay, distante sólo dos leguas de Santa Rosa, fue fundado hace apenas tres años por el Sr. Juan G. Brown y cuenta ya con cuatro mil habitantes.

Estos escuetos datos estadísticos, los únicos que nos permite la escasez de espacio, creemos que darán a nuestros lectores una idea de la importancia, la riqueza y el progreso de la Pampa Central y de las poblaciones que se disputan el rango de ciudad capital.

Como detalle curioso, y que a muchos ha de interesar, hacemos notar que en Toay existe un Penadés femenino, la señora María Dorrego, buena moza, cuyas lindas manos han devuelto la salud a muchos enfermos. Esto convierte al pueblo en una romería incesante, pues a él acude en busca de salud la gente de veinte leguas a la redonda.

Por esta causa  en Toay la antigua frase de cortesía: Beso a Ud. la mano no es una formula vacía, sino que tiene un sentido real y efectivo cuando se refiere a la señora Dorrego.

Fot. De Caras y Caretas”

El Reportaje fotográfico de Caras y Caretas al gobernador Diego González.

En septiembre de 1907 un equipo periodístico de la revista Caras y Caretas llega a La Pampa para adentrarse hasta en lo más profundo del territorio.

Evidentemente, la editorial le concedió un status especial a la cobertura ya que no envió a un reportero más del staff sino que lo hizo E. A. Holmberg (h), su vice director, acompañado por el fotógrafo holandés Vojtech Fric.

El diario La Capital, en su edición del 4 de septiembre de 1907, da cuenta de la presencia de los periodistas “desde hace varios días en ésta capital” y se refiere al fotógrafo como “el explorador Vojtech (Alberto) Fric”, para luego agregar “distinguido artista que vienen a recoger impresiones gráficas de nuestros adelantos”.

De esa gigantesca cobertura, que abarcó varias localidades incluso la alejada Colonia Emilio Mitre, compartimos estas cuatro imágenes tomadas por Fric durante el reportaje fotográfico al gobernador Diego González en su despacho junto al periodista Holmberg.

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