Atentado al Diario La Autonomía

 Reseña histórica
“Las llamas que el 17 de noviembre de 1924 consumieron los talleres y la redacción del periódico “Autonomía” de Santa Rosa, alumbraron las tensiones tanto latentes como manifiestas que expresaba la sociedad pampeana. El incendio, intencional, fue la resultante de una singular pulseada entre dos de los factores de poder que disputaban la hegemonía, cuando el Territorio Nacional de La Pampa acumulaba cuarenta años de vida.

“Los escombros de la casa, de los archivos, de las máquinas barridas a fuego es el tributo con que pagamos la situación de centinelas del pueblo que hemos ocupado para defender el territorio…[53]   Con estas palabras el director de “La Autonomía” se refería a los sucesos del incendio dos días después de ocurrido el mismo. Más allá de que el periódico no claudicaría en cumplir con su tarea[54], éste fue sin dudas el incidente político que involucró a la prensa con mayor resonancia de la década del 20. Efectivamente, el incendio de los talleres y archivos del periódico confirmaba las sospechas sobre la existencia de una compleja trama de lealtades y complicidades entre policías y funcionarios corruptos al servicio del poder económico de la región.

Directores propietarios de La Autonomía. En el centro, Dr. Marcos Molas, derecha, Sr. Arturo Castro y a la izquierda, Dr. Lucio Molas.

Desde agosto de 1924 los directores del periódico, Marcos Molas y Arturo Castro, venían desarrollando una intensa campaña informativa sobre las irregularidades y los actos delictivos cometidos por el Jefe de Policía, Tomas Black[55], y el amparo que gozaba desde la gobernación ocupada por su primo político, Jorge Moore. Entre los cargos figuraban, malversación de caudales públicos y defraudación de sumas de dinero utilizadas en cuestiones diversas, entre ellas personales, mantenimiento de diarios y empleados de los mismos que defendían al jefe[56], autorización de juegos prohibidos a cambio de sumas de dinero, irregularidades administrativas como falsos sumarios, provisión de pasajes a personas ajenas a la repartición y maniobras extorsivos en General Pico por parte de una banda vinculada a Black.

Las denuncias realizadas por “La Autonomía” sobre la impasibilidad del gobernador ante las irregularidades cometidas, trascendieron el ámbito del territorio para llegar hasta el Ministro de Interior Vicente Gallo y a los oídos de periódicos metropolitanos como “La Prensa” y “La Razón”. Asimismo, las partes implicadas iniciaron sus respectivas campañas para captar adhesiones y apoyos en toda La Pampa.

El Comisionado Adolfo Pozzo enviado desde el Ministerio del Interior relevó de su cargo a Black el 30 de octubre, designando a otro comisario en su reemplazo mientras se abocaba a investigar los hechos denunciados por el periódico. Durante el transcurso de la investigación y a medida que se confirmaban las acusaciones, el jefe de Policía tramó su venganza. Finalmente, en la madrugada del 17 de noviembre de 1924, comenzaron a arder las oficinas, muebles, archivos y maquinarias de “La Autonomía”, gracias a la colaboración de dos subalternos y un par de ex presidiarios procedentes de la ciudad de General Pico que iniciaron el incendio”.

GALERIA DE FOTOS DE LOS IMPLICADOS

Comisario Tomás Clelland Black, autor intelectual del atentado.

GALERIA RECONSTRUCCIÓN FOTOGRÁFICA DEL ATENTADO

Reconstrucción fotográfica del atentado al Diario La Autonomía

 Fuentes

 “Historias de la prensa escrita en La Pampa”, Pág. 66, 67 y 68. Dirección y Compilación Jorge Etchenique,  2007.

Exp. Nº 51 – Leg. 973 – Fecha 17/11/1924

Black, Tomas, Pereti Luis, Taramarca Juan y Rojas Eudosio (implicados) S/Incendio a La Autonomía. Fondo Poder Judicial – Sección Juzgado Letrado Nacional Nº 3 Penal – Archivo Histórico Provincial “Prof. Fernando E. Aráoz”, Santa Rosa, La Pampa, Argentina.

Producción de contenidos: Fototeca Bernardo Graff


[53]  La Autonomía, SR 26-11-1924

[54]  Pese al incendio, dos días después,“La Autonomía” empezó a editarse nuevamente. En 1926 recuperó su formato original, que conservó hasta su cierre definitivo en 1932.

[55]  Black se hizo cargo de la Jefatura en enero de 1924, luego de actuar en la Policía de Buenos Aires donde llegó a Comisario Inspector en la zona de Bahía Blanca y de intervenir en la represión de huelgas desde la comisaría de Avellaneda, (“La Prensa”, Buenos Aires, 17-12-1924).

[56]  En un postura de defensa de Thomas Black estaban el “Diario Moderno” de Santa Rosa, “El Arado” de General Pico, “Fígaro” de Realicó y “La gaceta de las colonias” de Trenel, entre otros.

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